La iglesia que imaginamos
Se caracteriza por el compromiso a la palabra de Dios. La predicación es tan apasionada y relevante que vidas son cambiadas y la gente es transformada de ordinaria a extraordinaria.
La iglesia que imaginamos
Es conocida por las relaciones honestas y amorosas que reciben y aceptan a personas de todas clases de vida. Es un lugar en donde los quebrantados pueden encontrar esperanza y un nuevo comienzo.
La iglesia que imaginamos
Disfruta de cantos de alabanza y adoración que traen fe y gozo a la gente. Y la familia de Dios anhela la adoración corporal que exalta a Jesucristo tan real que cautiva los corazones.
La iglesia que imaginamos
Capacita al hispano-hablante a demostrar confianza y aptitud a través del desarrollo personal. Es una comunidad que sobrepasa las barreras del idioma, cultura y religión para poder hacer discípulos para Cristo en el poder del Espíritu Santo
La Iglesia que imaginamos
Consiste de un movimiento de personas impulsadas hacia fuera de una manera supe natural por el Espíritu de Dios para comunicar el mensaje de amor a todo pueblo y nación llamándoles a poner su fe y confianza para esta vida y la vida venidera en el Hijo de Dios; nuestro Señor Jesucristo.
La Iglesia que imaginamos
Consiste de un movimiento de personas impulsadas hacia fuera de una manera supernatural por el Espíritu de Dios para comunicar el mensaje de amor a todo pueblo y nación llamándoles a poner su fe y confianza para esta vida y la vida venidera en el Hijo de Dios; nuestro Señor Jesucristo.